Se graduó el primer Club de Salud Comunitaria de Boutin

Haití
(Español) Más de 30 personas que luchan contra la falta de agua potable en su comunidad se formaron para prevenir enfermedades infecto contagiosas en la zona.

Bajo el grito “Si nou vle, nou kapab” (si queremos, podemos) y con el apoyo de la fundación América Solidaria Haití, se graduó el primer Club de Salud Comunitaria (KSK) de Boutin, una pequeña localidad rural en las afueras de Puerto Príncipe. Son 32 personas de todas las edades que se formaron durante 10 meses en temas de prevención de enfermedades infecto contagiosas producidas por la falta de agua limpia y tratada.

El rasgo distintivo de los clubes de salud comunitaria es que se basan en una educación participativa a través de imágenes y discusiones que permiten que la gente de la propia comunidad sea la que decida los problemas a solucionar. Es un proceso que incluye también mucha animación, cantos y compartir saberes y que tiene muy buenos resultados. Así se comprobó en el mismo Boutin en septiembre de 2013, cuando luego de los primeros centros de hidratación y capacitaciones impulsadas por el proyecto WASH, los índices de casos de cólera en la zona disminuyeron en un 46% en relación al año anterior.

Los nuevos graduados recibieron su certificado junto a otros clubes de Haití donde participaron más de 800 personas y pasaron a formar parte de una red internacional de más de mil clubes de salud comunitaria con más de 25 mil participantes en distintos continentes. Jason Rosenfeld, Director Asistente del programa de Salud Global del Centro de Humanidades y Ética de la Universidad de Texas y quien se encarga de dirigir los clubes en los diferentes países, dijo que “el conocimiento es para todos, no se pierde si se pasa a otra persona. Son parte de un club internacional que lucha por mejorar la salud y desarrollar capacidades dentro de sus comunidades”.

Los clubes, que se realizaron con el apoyo de la organización Eco Orígenes, son parte importante del proyecto WASH de América Solidaria Haití que busca instalar un sistema de agua potable para 4.500 familias de Boutin. Gracias a la formación recibida, las personas aprenden a prevenir enfermedades como el cólera y la fiebre tifoidea que se propagan rápidamente por la comunidad y pueden capacitar a más habitantes de la zona en temas de salud. Este será precisamente el foco del próximo KSK en enero de 2016, cuando 10 de los recién graduados pasen a formar parte de una nueva capacitación, ahora como facilitadores, que les permitirá replicar el KSK que ellos ya vivieron, en 5 barrios de Boutin.

Video del proyecto WASH