Los angelitos de Wharf Jérémie

Haití
A Wharf Jérémie, para eliminar el problema de malnutrición de los bebés del centro de salud de la escuela de Sant Zanj Makenson, el personal del centro de salud y las profesionales voluntarias de América Solidaria hacen cada día un trabajo que requiere mucha paciencia y meticulosidad.

Según las cifras de UNICEF, en el 2016, 22% de los niños y niñas entre 6 y 59 meses en Haití estaban con problemas de nutrición. Para contrarrestar esta situación en una de las zonas más vulnerables de Puerto Príncipe, América Solidaria comenzó a trabajar en la clínica de la escuela Sant Zanj Makenson en Wharf Jérémie a través del proyecto “Todos juntos por la primera Infancia” en Haití.

 

Son las diez de la mañana en Wharf Jérémie, una localidad de Cité Soleil. En Sant Zanj Makenson, las voces de los estudiantes de la escuela se mezclan con los gritos de los bebés de la clínica. Estos tienen entre 0 y 2 años y reciben cuidados contra la malnutrición, una enfermedad vinculada a una dieta inadecuada a menudo causada por la situación de pobreza en la que viven padres y menores.

Tratar a niños y niñas es un trabajo que requiere mucha paciencia y meticulosidad que el personal local de la clínica lleva a cabo a diario con las voluntarias profesionales Natalia Montaldo, Javiera Veloso y Francisca Fuenzalida. Su trabajo es de proporcionar atención temprana para garantizar una buena nutrición para los bebés y estimularlos para garantizar su pleno desarrollo. Para esto, supervisan el embarazo de las mujeres de la comunidad desde sus inicios y organizan talleres sobre este proceso, el cuidado del bebé y la lactancia materna.

En cuanto a los bebés de la clínica, las profesionales voluntarias ayudan a aplicar el régimen nutricional apropiado para cada caso, aseguran los controles nutricionales, organizan talleres donde junto con el personal del centro médico crean materiales y establecen actividades de estimulación donde se invita a los padres a participar.

Micheline Monpremier, que es auxiliar de enfermería en la clínica, explica: “El trabajo de las voluntarias aquí es bastante importante. Ellas nos enseñan cosas que no sabíamos. Los padres que están intrigados al ver que hacen masajes para bebés a menudo hacen preguntas sobre lo que hacen, y algunos incluso llegan a los talleres para participar en los masaje”. Micheline señala que aunque estos padres a veces están ocupados con las tareas diarias, a menudo hacen lo mejor para participar en talleres y otras actividades cuando son invitados.

Desde que América Solidaria interviene en la escuela Sant Zanj Makenson, más de 800 bebés se han beneficiado del seguimiento en lactancia materna, otros 200 bebés fueron parte de un seguimiento médico desde su nacimiento hasta los 6 meses y más de un centenar participaron en actividades de estimulación temprana.

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Johanne Elima Chachoute

Encargada de Comunicación

 

Este proyecto ha sido financiado con el apoyo del Fondo Chile, una iniciativa conjunta del Gobierno de Chile —a través de la Agencia de CooperaciónInternacional de Chile (AGCI)— y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Para mayor información, visite www.fondochile.cl