Trabajando con los más pequeños, testimonio de nuestra voluntaria María de la Paz Martínez

Haití
Nos introducimos en las aulas de uno de los preescolares de Foi et Joie para hablar del trabajo que realizan nuestras voluntarias junto a profesoras, padres y estudiantes. Este es el testimonio de María de la Paz Martínez.

Rodeada de muchos niños y niñas encontramos a María de la Paz haciendo la decoración de máscaras. « Estamos preparando el carnaval » dice sonriendo mientras agrega color a un antifaz que es esperado con impaciencia por una niña. Ella está concentrada en ayudar a los niños y niñas de tercer año de preescolar de Jardin Fleuri a terminar los trajes que serán usados para el carnaval que se celebrará en la escuela.

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Llegó a Haití en septiembre de 2016 como voluntaria de América Solidaria y ahora trabaja en el proyecto « Juntos por la Primera Infancia » financiado por Fondo Chile a través de la Agencia de Cooperación Internacional de Chile (AGCI)— y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).Todo un desafío en las escuelas de Haití y que se alinea con el Objetivo de Desarrollo Sostenible número 4, entregar educación de calidad, inclusiva y equitativa para todos los niños/as, especialmente si hablamos de las primeras etapas de la infancia.

En Jardin Fleuri, uno de los preescolares de Foi et Joie, apoya a las profesoras en las actividades de los niños entre 3 y 6 años con el objetivo de promover procesos de desarrollo integral para la primera infancia en las escuelas de Foi et Joie, de esta forma se generarán interacciones de calidad dentro de las aulas. Todo esto se realiza gracias a diferentes acciones de fortalecimiento pedagógico, trabajando en red y dando visibilidad a la primera infancia.  La participación de la familia en esta etapa es muy importante porque contribuye al desarrollo integral, es por eso que se realiza un trabajo en conjunto a través de talleres, permitiendo que los padres y/o tutores sean parte activa en la educación de los menores.

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Así como avanza el año, el proyecto también. Junto a sus compañeras de equipo María de la Paz llevó a cabo un taller entre profesores y padres para generar espacios de encuentro y participación, de tal forma que entiendan mejor lo que se hace en la escuela junto a los niños/as y puedan ser parte de las actividades escolares. También se inició un acompañamiento en aula junto a los docentes mediante la dinámica “Zanmi nan klas la” para continuar el trabajo realizado por voluntarios/as anteriores en los diversos talleres.

A María de la Paz le gusta sumergirse en otra cultura y adaptarse, es un reto que considera beneficioso en todos sus sentidos: « me encanta lo que hago aquí, me gustan los profesores, me gustan los niños/as, estoy muy contenta de estar en Haití » explica. Aprendió creole en menos de seis meses, una experiencia que agradece, al igual que la oportunidad de hacer este voluntariado: « Cada día es un nuevo desafío, el proyecto genera en mi altibajos, pero las escuelas me llenan de sentido, de amor. Cada vez que llego a una escuela me encuentro con muchos niños y sus sonrisas brillantes. Varios ya tienen cara y nombre, tienen también una parte en mi corazón » concluye con una sonrisa.

Johanne Elima Chachoute
Responsable Comunicaciones
América Solidaria Haití